domingo, 17 de marzo de 2019

La idea fija!

"Reincidente" como segundo nombre no hubiera sido una mala opción. La última vez que colgué las Topper (para botines y botas nunca me dió la nafta) estaba en pleno duelo por la muerte de mi vieja. Hoy, me encuentro haciéndole el velatorio en vida a mi abuela, que está físicamente en este plano...y con los patos volando a punto de emigrar. No voy a consultar todo mi repertorio discursivo para darle un pseudo homenaje berreta y pedorro por este medio. Vuelvo a este recurso por una causa bastante menos importante pero requisito excluyente de la rutina diaria...El pucho. Un poco más de 9 meses (si, tan carne de diván que asusto) estuve flameando la bandera de "el principio del fin"... Que pedazo de ridícula impresentable. En mí poder ya tengo 2 vapers y 4 escencias. Tampoco creo que sea sano estar 16 horas del día extrañando fumar. Una larga noche rasqué mis entrañas y le escribí una especie de poema a ese compañero ausente. Intenté buscarle reemplazos provisorios, lo resignifiqué mediante paliativos insostenibles a largo plazo. La inestabilidad emocional, la nostalgia, la ansiedad, la culpa y el estrés ganaron está batalla. "Son cosas del fulbo", diría mí viejo.