jueves, 11 de octubre de 2012

¿Esto salió del sube y baja?

El debate es ir al psiquiatra en búsqueda de una especie de “estabilidad emocional” mediante psicofármacos, que en principio te ayudan a sobrellevar las mañanas, las noches, los días y las festividades de una forma menos tediosa…ser una especie de muerto-vivo sedado que tolera o cree poder tolerar la rutina y la cotidianeidad. Sin embargo, aunque llegues a ese punto, el planteo da otra vuelva de tuerca… ¿Cuan influyentes son estas pastillas mágicas? ¿Sin ellas podrías estar de la misma manera?. Es un circulo vicioso…empezás con cualquier medicación, te comenzás a sentir mejor, pasa por tu cabeza la idea de… “Yo…medicación?, no la necesito más, ya está, me curé”… y la dejás. Oh sorpresa! La dejás y vuelven los malestares, la falta de tolerancia, la idea de que todo es lo mismo y da lo mismo, los cambios repentinos de humor, la culpa por sentir una falta de compromiso hasta con vos misma, la confirmación de tu hipótesis…”todo lo que empiezo no lo termino” y…que pasa? Volvés a plantearte la posibilidad de arrancar otra vez la misma historieta. Te enroscás un poco más y pensás…¿Por qué corté con todo de una?. En algún punto lo sentiste como una obligación para con vos con el fin de estar mejor…pero…nadie te obligó. ¿Como encontrar el instante culmine? Ese momento donde lo que hiciste o hacés se transformó en obligación y por lo tanto, una presión, una carga, una mochila que querés revolearla por los aires… ¿Cómo evitar llegar a esa instancia? Supongo que sintiéndote decidida y segura con tus elecciones…Ok, y ¿como se mantiene esa seguridad? … Imagino que retroalimentandola con otras identificaciones y sentimientos que te hagan confirmar que la elección es la correcta y acertada. Genial, pero así llegamos a otro gran detalle…por vos misma no vas a hacer ni lograr nada. Tal vez sea culpa de lo poco que te querés, de una falta de autoestima o de reconocimiento de que tenés todas las posibilidades de lograr cualquier cosa que te propongas… Como discurso ya lo escuchaste, muy lindo, pero no te cierra. Tus embales duran un pedo en un canasto, te enganchás con algo para sentirte mejor y al rato…se pinchó la burbuja. ¿Cuál es entonces? Disfrutás del padecimiento en algún punto… ¿Será que tu estado cambiante, tus altibajos tienen su lado positivo también? La palabra lo indica…Altibajos! Como tenés bajones…tenés también momentos en los que estás muy bien y disfrutando la instancia por la que estás pasando. Emocionalmente lo lograste…Tu inestabilidad emocional es estable. No sabés cuanto tiempo vas a estar mal pero sabés que cualquier disparador puede generarte un cambio, por más breve que sea. Es como una montaña rusa…a la que ya te subiste varias veces aunque no recuerdes su recorrido.